Guía
Cómo preparar un streaming corporativo sin sustos
La checklist que usamos antes de cada directo: internet, sonido, plan B y las tres cosas que siempre se olvidan.
Un directo se gana el día anterior. Esta es la lista con la que llegamos a cada evento.
1. La conexión, por cable
El wifi de una sala de eventos es un acto de fe. Pide siempre un cable de red dedicado y comprueba la subida real, no la que dice el contrato: para una emisión en 1080p necesitas al menos 10 Mbps estables de subida, y el doble si vas a redundar.
2. El sonido antes que la imagen
La gente perdona una imagen mediocre. No perdona no entender lo que se dice. Toma el audio de la mesa de la sala, no de la cámara, y lleva siempre un micrófono de respaldo.
3. Un plan B que se pueda ejecutar en treinta segundos
Una segunda línea de datos, una escena de espera preparada y alguien que sepa activarla. Si el plan B requiere una reunión, no es un plan B.
4. Las tres cosas que siempre se olvidan
El acceso a la plataforma con antelación suficiente para probarlo, la persona que va a moderar las preguntas, y quién da la orden de empezar.
5. Después del directo
El vídeo se sube el mismo día o pierde la mitad de su alcance. Deja acordado el formato de entrega y quién lo publica antes de desmontar.